
A continuación expondremos una serie de medidas que se deben considerar para cuidar la audición del bebé y prevenir posibles trastornos que podrían dañar su capacidad auditiva.
º Procure mantener el oído de tu bebé limpio y bien cuidado para evitar infecciones.
º Para mantener sus oídos limpios, basta con pasar una toalla o una gasa humedecida por el pabellón auditivo, sin frotar, y sin olvidar los pliegues detrás de las orejas.
º La zona interna del oído no se debe limpiar con cotonitos, ni se deben introducir objetos en el conducto auditivo, ya que se pueden producir lesiones en la zona y provocar una inflamación.
º Evite exponer a su bebé a las corrientes de aire y séquele bien los oídos después de bañarlo.
º Si su bebé se lleva las manos a los oídos y llora mucho, es posible que sufra una inflamación o una infección.
º Evite exponer al niño a ruidos fuertes y a la televisión o música muy altas.

